Dos restaurantes de la misma casa. Un sistema visual capaz de unirlos sin hacerlos iguales.
A Peregrina y O Peregrino son dos restaurantes de cocina gallega tradicional con más de 20 años de trayectoria.
Todo empezó con un flyer. Pero el problema estaba en otro sitio.
El encargo inicial era sencillo: diseñar la publicidad para un evento del restaurante.
Pero al empezar a trabajar apareció una necesidad mucho mayor. La identidad se había quedado atrás y ya no acompañaba el nivel de un negocio veterano, con una cocina consolidada y clientela fiel.
Además, A Peregrina y O Peregrino pertenecían a la misma casa, pero sus imágenes no tenían una coherencia visual que permitiera reconocer esa relación.
Dos restaurantes, un mismo lenguaje visual.
La solución no era simplemente hacer un logotipo más actual. Había que encontrar una idea capaz de diferenciar los dos restaurantes y, al mismo tiempo, unirlos como parte de una misma familia.
El nuevo símbolo integra la inicial de cada nombre dentro de una concha de vieira: la A para A Peregrina y la O para O Peregrino.
La misma estructura sirve para las dos marcas cambiando la letra. La concha conecta con el Camino y el mar gallego, mientras que la inicial se prolonga hasta convertirse en el bastón del peregrino.
Dos negocios diferentes. Un mismo sistema con sentido.
Una identidad pensada para tocarse.
La nueva identidad tenía que funcionar más allá del logotipo y formar parte del restaurante de manera natural.
El sistema empezó a vivir en piezas reales de la casa, manteniendo una misma línea visual en cada aplicación.
De dos imágenes dispersas a una misma familia visual.
A Peregrina y O Peregrino pasaron a reconocerse como dos restaurantes diferentes que forman parte de una misma casa.
La nueva identidad llevó esa relación al vino, la papelería, la fachada y las distintas piezas de comunicación, haciendo que la imagen estuviera más acorde con el nivel y la trayectoria del negocio.
Y hubo una reacción que resumió el resultado mejor que cualquier explicación:
“Me entran ganas de llorar al verlo.”

